|
Menú principal
![]() ![]() |
Puerperio Lactancia y Sexo
Sexo y Lactancia. La relación de pareja durante la lactancia durante algún periodo produce una serie de cambios por la llegada del bebé. El hombre puede tener miedo a hacerle daño físico a la madre. Su sentido de respeto por la maternidad puede llevarlo a pensar que ésta es "más importante" que el sexo y que está mal que él esté pensando en relaciones sexuales en este momento. Es importante hablar todo sobre ello. Los momentos íntimos para la pareja pueden ser pocos y escasos. El recién nacido parece ocupar todo el día a sus padres. Requieren atención cada 2 a 3 horas las primeras semanas de vida. Cuando el bebé se queda dormido, si mamá y papá no están cansados, durante el sexo, es común que bebé se despierte en cualquier momento. Existen otros factores negativos inherentes al parto, como el dolor de una episiotomía o de una cesárea, o sentimientos de frustración, fracaso o vulnerabilidad provocados por una mala experiencia con el parto. La autoestima lesionada aporta poco al deseo sexual en una mujer. Este renglón es, desgraciadamente, muy común entre nuestras madres, con la llegada de la humanización del parto esta cambiando. Cualquier situación relacionada al bebé, tales como enfermedad, puede añadir tensiones adicionales a la relación de la pareja. Los bebés de alta necesidad requieren de atención casi constante, lo que aumenta las frustraciones y estrés en la pareja.
Los niveles de prolactina, las alteraciones en los niveles de LH, y el hipoestrogenismo de la lactancia se han incriminado en alteraciones del estado de ánimo, la melancolía posparto y disminución del libido. Otros factores tal vez juegan un papel más importante que el medio ambiente hormonal (el impacto negativo para algunos maridos de la eyección de leche durante el coito, el conflicto con la utilización sexual de los pechos, pregunte a su medico el/ella le aconsejara). Realmente, no hay evidencia de que el uso sexual de los pechos aumente riesgo alguno y, de hecho, puede reforzar los pezones y la areola. En términos de la respuesta sexual de la mujer en lo que respecta a la lubricación, puede haber dispareunia por afinamiento del epitelio vaginal (sequedad vaginal), o meramente cansancio por falta de sueño. El medio ambiente es el impacto de la cama familiar. La presencia del bebé en la cama le da más oportunidad a la madre para descansar y amamantar, pero puede desincentivar a algunas parejas para la actividad sexual. El colecho no afecta la ternura y cercanía de la pareja. Con el bebé en la cama se puede disfrutar del tacto, la risa, y la conversación con la pareja, aunque la intimidad puede ser menos espontánea. La pareja puede comenzar a programar momentos para estar juntos y buscar ayuda para que alguien atienda al bebé, pueden buscar algún otro lugar íntimo después que el bebé se duerma, o mover al bebé a una cunita después que se duerma. Para algunas mujeres, el sentido de bienestar y paz que se ha asociado al amamantamiento a través de la historia, puede transmitirse a la relación con la pareja. Los sentimientos de ternura y calor humano que se producen en el proceso de cuidar de un bebé pueden contribuir a un aumento en el deseo sexual y a la unión de la pareja. Especialmente en aquellos casos en que su parto ha sido una experiencia enriquecedora, puede producirse un sentimiento aumentado de feminidad en la mujer y el sexo es en esos casos una expresión natural de un sentimiento de bienestar. Inicio del coito El inicio del coito ocurre como promedio a las 8 semanas y el 75% de las parejas ha reanudado las actividades sexuales para el final del tercer mes del postparto. No cabe duda que la práctica indiscriminada de la episiotomía, y de otras prácticas obstétricas operatorias rutinarias en nuestro país probablemente retrasen el reinicio de la actividad sexual. En términos generales, la recomendación debe dejar la decisión fundamentalmente en manos de la mujer. Hay muchos renglones de educación y de orientación que deben atenderse mucho antes por su ginecólogo. La frecuencia coital, por otro lado, puede estar afectada por la edad, el nivel de educación, y el miedo al embarazo, entre otras causas. Algunos estudios han afirmado menos frecuencia entre las lactantes pero otros afirman todo lo contrario, y otros no han encontrado diferencia. La conclusión lógica en cuanto a esto parece ser que la lactancia puede ser un elemento inhibidor en algunas parejas y estimulante en otras. La frecuencia del coito para mujeres, durante el amamantamiento, se ha reportado según un estudio, que varía de 4 a 30 episodios por mes con un promedio de 3 a 5 veces al mes. Si la mujer experimenta sequedad vaginal durante la lactancia y retraso en su capacidad para lubricar, el uso de algún lubricante artificial, incluyendo alguna crema natural de estrógeno, es perfectamente permisible y no tiene efectos negativos sobre el amamantamiento. Otro cambio común en esta etapa es la bajada que experimenta la mujer al excitarse sexualmente (recuerden que la oxitocina es la hormona del amor). La leche que emana de los pechos durante el acto sexual puede ser desagradable para algunas parejas, o sencillamente divertido para otras. Lo importante es no cohibirse por ello. Tampoco hay razón alguna para que la pareja se inhiba de utilizar los pechos durante el acto sexual, pues nuestra cultura es una de las que lo hacen en este planeta. La conclusión general debe ser: ¡No hay problema! En aquellos casos en que la sexualidad mantiene una prioridad baja durante semanas o meses, la pareja puede sentirse confundido o algo herido. Durante estos tiempos es muy importante que la pareja mantenga abiertos sus canales de comunicación. Cuando aflora la tristeza, hay que hablar. Se debe dar al padre el refuerzo de que el poco interés sexual de su mujer no es por falta de amor, ni un rechazo de éste, sino un producto pasajero del proceso del posparto. Es importante que él entienda que el sexo no es la única manera de demostrar amor en estos momentos. Abrazarse, besarse, acariciarse, acompañarse y disfrutar de ese regalo divino que les dio la creación, son otras formas de amarse. Pasar de ser dos a tres no es fácil, requiere mucho ajuste. La madre, por su parte, se sentirá mejor de que su compañero no insistirá en algo que ahora ella no quiere hacer, y trabajará en fortalecer y profundizar su relación en otras formas que sean aceptables. Nada como una cena íntima y unas copas de vino. Y, ¡quién sabe! ¡Quizás ella vuelva a entusiasmarse más pronto! Pasar de dos a tres no es fácil. Mientras más ayuda la madre recibe de su compañero, más comprensión y más amor, poco a poco su libido irá aumentando y todo volverá a la normalidad. Comparte tu hijo antes de nacer Marzo del 2008 Coordinadora: + 34 971 10 37 14 Consultas: ¨Comparte tu hijo antes de nacer¨ +34 971 592 121 Hospital Policlínica Miramar Camino de la Vileta, 30 - 07011 Palma de Mallorca Tlf: 971 767 500 España |
Guía de viajes para embarazadas
![]() Noticias
![]() El consumo de alcohol en el embarazo es una de las causas más frecuentes de retraso mental en los niños
El consumo de alcohol en embarazadas: causa evitable de malformaciones y trastornos congénitos del bebé
Salut i Força
El día nueve del mes nueve ha quedado instituido como Día Mundial del Síndrome Alcohólico Fetal desde 1999, ya que nueve so... ![]() Comunicados y Comentarios
![]() La fisioterapia uroginecológica puede tratar la incontinencia urinaria y disminuye el gasto sanitario.
La fisioterapia uroginecológica puede tratar la incontinencia urinaria y disminuye el gasto sanitario.
La fisioterapia uroginecológica mejora las condiciones de vida de las personas con incontinencia urinaria, a la vez que disminuye el gasto sanit... |
|
| © Comparte Tu Hijo Antes de Nacer (2008 - 2009) - © Viajes de Vacaciones para Embarazadas(2008 - 2009) | |||
